Silencio De Blanca
Скачать
Начало книги
(En la partitura: un grupo de seis corcheas inicia el tema, larghetto espressivo, piano.)
Los dedos deberían acariciar con suavidad, apenas el roce de los extremos, como de puntillas, sin brusquedades, las muñecas flexibles, las palmas ahuecadas: transformar entonces esa caricia, imperceptiblemente, en cuatro breves toques; al repetir, con ligereza, jugar sobre el mismo punto, cosquilleando casi, hasta terminar en el remanso de blanca. La otra mano, la izquierda, apenas se mueve: palpa y traza círculos sobre la superficie en un lentísimo masaje, casi levitando, como si quisiera percibir el calor de una piel sin llegar a tocarla o distinguir las palabras recibiendo en los dedos el aliento que las produce. Esa mano no debe variar, forma el dulce tejido que envuelve el cuerpo, crea la figura. La figura.
Me esperaba sentada en el banco con las piernas cruzadas: esa imagen regresa tantas veces a mis ojos que parece permanecer, pero es sólo un recuerdo. Yo me acerco por la vereda junto a los árboles, ahora salpicada de hojas amarillas. Ella me espera en el banco, naturalmente solitaria. Este sábado vestía un brevísimo gabán acharolado bajo el que despuntaba no mucho más allá el borde último de la minifalda; entonces las botas negras, cortas, hasta los tobillos; sus piernas no estaban desnudas, pero lo parecían: las medias cobraban forma mientras me acercaba, reflejos en sus rodillas, reflejos en la delgada silueta de los muslos; el cabello casi de nieve, suelto, ocultando su rostro. Me acerqué pero me detuve un instante antes de sentarme junto a ella, pensando en lo que iba a hacer: ¿cómo expresar el amor en silencio, sin invasión, un amor de palabras creadas con los gestos?
- Жанр
- Современная русская и зарубежная проза
- Язык
- es
- Размер FB2
- 273,3 КБ
- Добавлена