Crónica De Un Iniciado

Абелярдо Кастильо

Читать онлайн

Скачать

Начало книги

graciela, te llamabas. Hoy he vuelto a Córdoba; caminé solo por recovas amarillas, bajo las cúpulas y las arcadas y los tordos. Creí reconocer un campanario, algún hastial de piedra inscripto con letras rígidas, el arco colonial de una fachada, la sombra de un balcón sobre una tapia. Entré en bares y salí de bares, llovió, y una vez más me pregunté cómo eras. Llueve. Es trivial, lo sé, pero esta tarde caminé bajo la lluvia junto a los largos paredones de piedra donde asoman esos árboles de los que habló Santiago. Más antiguos que la ciudad. "Árboles", dijo, "que si los ves de pronto a medianoche no sabes si ponerte a rezar o a pegar saltos desnudo bajo la luna, callejones ciegos, chango, árboles en avenidas titánicas, antiguos como el miedo, y al final de los árboles un monasterio donde se ahorcó un jesuíta." Y ahora recuerdo el perfil aindiado de Santiago, su traje gris que se borraba contra los paredones, y es misteriosamente lo que mejor recuerdo de aquel hombre: su perfil y su silueta delgada, brumosa, bajo su traje gris un poco grande que le daba un aspecto vago, huidizo, como si anduviera siempre caminando contra el viento. Era riojano, tal vez. O jujeño. O a lo mejor ninguna de las dos cosas, pero a mí, no sé por qué, me gustó que fuese jujeño, del mismo modo que elegí tu risa: un matiz sombrío de tu risa, que si no existió debiera haber existido. Literatura, supongo. Las palabras que hacen tan fácil una lluvia, que se meten en la vida (en mi vida) y la desplazan, desalojan tu cuerpo real y tus ojos -pardos, raros, parecidos a los de otra mujer y tal vez por eso te dije que te quería, o te quise- ojos que en algún momento de esa primera noche me hicieron decir una idiotez, salpicados como eran de puntitos negros, de gata, eso fue lo que dije. Y vos te burlaste.

Читать дальше →

Жанр
Современная русская и зарубежная проза
Язык
es
Размер FB2
1,3 МБ
Добавлена