Cuentos
Скачать
Начало книги
– Y además no hables mal de Almería, porque no la conoces. A mí me gusta. Por lo menos me gustaba, ahora la habrán puesto a lo moderno. ¡Había unas casas de putas que daban gloria y el mejor cante de Andalucía!
El Cabezotas se ríe.
– ¿De qué te ríes?
– De que ni es Andalucía ni nada y que eso es de allí. Y me estaba acordando de Escobar [1], uno que era brigada al empezar la guerra: el que ganó Almería.
– Nunca la perdimos.
– Pero estuvimos a punto.
– A punto se está siempre.
– La verdad es que dependemos de bien poca cosa.
– Según se mire. Somos una combinación de voluntad y azar. Mitad y mitad.
– Pareces de Bilbao…
– Claro que si tu padre no hubiera conocido a tu madre…
– Tú lo has dicho: el padre, la voluntad; la madre, la casualidad.
– O al revés.
– Entonces no hay por qué preocuparse.
– Según; y nos fusilarán o no, según las ganas que tengan.
– Algo más que ganas será.
– A lo mejor el jefe del pelotón que te toque es de tu pueblo y te deja libre.
- Жанр
- Современная русская и зарубежная проза
- Язык
- es
- Размер FB2
- 115,0 КБ
- Добавлена